Estoy en Ensenada, en la Baja California, en una escuela hecha con material reciclado, a base de trailers, palets, botellas, etc. Y con el mar de fondo
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Además de los edificios de comunidad infantil, casa de niños y taller, hay una sala-biblioteca- taller de piano, una huerta, un gallinero, arenero, pequeño rocódromo, columpios, toboganes, un estanque con tortugas, etc
Son alrededor de las 8.30 de la mañana y los niños de taller se bajan del camión que las guías se turnan en manejar, para traerlos por el último tramo de pista.
Las niñas y los niños van entrando lentamente, algunos dejan sus chamarras en el perchero y se ponen sus zapatillas y en seguida se dirigen a algún material, otros se quedan charlando un rato, pero poco a poco y de una manera muy armónica, cada cual va encontrando su lugar.
- Salón de taller (de 6 a 12 años)
Unas niñas con mucha delicadeza van a por un tapete grande y lo extienden en medio del salón. Después buscan unos protectores, un papel que por medio de unos ganchos unen al protector, el portalápices y los lápices de colores y goma que necesitan para trabajar. Un verdadero ritual para preparase para el trabajo.
Mientras en la cocina tres niños de diferentes edades se colocan los delantales y buscan todos los ingredientes que necesitan para hacer su pan de elote (maiz). Hoy cocinan con la guía que habla inglés.
Fuera dos niñas y un niño tienen su bandeja con varias tizas y el rayador. El niño y la niña es de los más pequeños, unos 6-7 años y la otra niña es de las mayores, 10-11 años, pero comparten el mismo trabajo. Rayan tizas de diferentes colores, guardando el polvo de cada color en un cuenco diferente delicadamente. Una vez que tienen todos los colores que necesitan, entran adentro a hacer un experimento de geografía, relacionado con la formación y erosión de las montañas. Vierten las tiza rayada de diferentes colores, en capas una encima de la otra, formando una montaña, de manera que el primer color queda abajo y el último que echaron queda arriba. Con una pajita, soplan y observan qué pasa, qué capas se van viendo y lo comparan con la erosión en una montaña. Al terminar ( han pasado más de una hora), hacen un dibujo sobre el experimento y escriben lo que observaron; y limpian y guardan todo el material en su lugar.
Mientras en el suelo, en la alfombra, la guía presenta a un grupo como de 7 niños y niñas las necesidades fundamentales de los seres humanos. Comienza preguntando “¿ Qué necesitan las plantas?¿ Y los animales?¿ Y los seres humanos?” y así por medio de preguntas las niñas reflexionan sobre las necesidades que todos los seres humanos tenemos.
En una de las mesas, un grupo de 3 niños lleva un rato preparando el material de la gran división. Se organizan para traer el material “Tu traes los lápices” y para ver cómo se colocan ” Pon la silla aquí”. Y una vez que lo tienen todo se organizan para hacer la operación; uno dice el número y el otro coloca las cuentas. Y así se la van presentado al tercer niño, que parece que no la había visto antes. Este desde el comienzo, cuando están preparando todo el material, observa con gran atención y a medida que hacen la operación va anotando todo lo que ve.
Y por las mesas, hay niños trabajando solos, o en pequeños grupos sobre temas muy variados.
Hay trabajos de gramática, investigación sobre los griegos, collage sobre la necesidad de refugio, trabajo sobre los equinodermos, fracciones, etc.
Una niña sentada en una mecedora mira libros;
Tres niñas que han ido a por flores preparan los jarrones que se colocan en cada mesa.
Un niño va al baño y en el trayecto observa cada uno de los trabajo de los compañeros con los que se van encontrando, acaricia al perro y continúa su camino.
Varios niños no encuentran la lista para apuntarse a comer y lo resuelven buscando otra hoja.
Fuera hay algunos niños trabajando y otros jugando. El juego es variado según el grupo de niños, algunos juegan al pilla pilla, otros juego simbólico, otros buscan hormigas, o experimentan con la arena. Y otro niño, mientras riega la huerta.
Y en un momento de la mañana llega un erizo de mar al salón.
Anteriormente varios niños habían investigado los equinodermos, por lo que cuando llegan varios lo observan y empiezan los debates sobre si el agujero que está en la parte superior es la boca o la madreporita. Observan los movimientos de las espinas y el líquido que suelta por ese agujero. Algunos dicen que es sangre pero otros les dicen que los erizos no tienen sangre, sino un líquido transparente; llegan a la conclusión de que ese liquido debe ser que ” se ha hecho popo”. Aunque después nos enteramos que son los huevos del erizo.
Algunos se van a la cancha a jugar al fútbol.
Y así entre trabajo y juego, debates, investigaciones, charlas, comer, organizar, acordar, leer, observar, etc. transcurre la mañana de una manera relajada, armónica y sin ningún tipo de presión, y llega la hora de subir al camión e irse a casa.
Ya no quedan niños, ni niñas en el salón; lo que quedan son muchas posibilidades y oportunidades para disfrutar, aprender y compartir al día siguiente; porque cada día es único en Tipai.
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