Tipai

Nomenclaturas y tarjetas Montessori

En la filosofía Montessori siempre se trabaja con lo concreto, con lo vivido, para después pasar a lo abstracto. Es decir si estamos trabajando con una planta o con un animal, primero observaremos el animal o planta vivo, para después ver todo esos descubrimientos que hemos hecho por escrito.

Además como siempre es una dificultad a cada paso, cada parte del conocimiento está secuenciada, dificultad a dificultad.

Teniendo en cuenta que esto pasa con todas las áreas del conocimiento ( matemáticas, lectoescritura, gramática, la educación cósmica que engloba todas las ciencias de manera integrada, geometría, etc), el ambiente montessori, especialmente el de taller está plagado de tarjetas y nomenclaturas.

Pero una vez que se tienen o se van haciendo todas estas tarjetas ¿ Qué se hace con ellas?¿ Cómo se colocan y organizan?

Esta es una pregunta que siempre me ronda, ya que tener tarjetas desordenadas, desorganizadas, incompletas y sin saber dónde están, es como no tenerlas.

Así, que es algo en lo que me fijé mucho durante todas las visitas, y aquí os dejo una recopilación de buenas ideas de cómo organizar  y colocar las tarjetas:

  • Servilleteros: en cualquier bar, cafetería, taquería etc de México encuentras servilleteros de lo más variados, como los que se observan en la foto. Esto ayuda a tener las tarjetas ordenadas y visibles. ¡Pena que por este lado del mundo no sean tan frecuentes! Pero con un poco de ingenio seguro que se nos ocurre algo.

 

 

 

P1040483

Servilleteros

y más servilleteros

y más servilleteros

  • Fundas de tela: con un poco de arte y creatividad de pueden hacer fundas a medida con diversos materiales que ayuden a mantener el material ordenado y a la vez esteticamente bello.
prueba1 402

Fundas de tela y cartulina a medida

  • Cajas y cestas: según el presupuesto que tengamos y el material que tengamos a disposición, podemos guardar los grupos de tarjetas desde en cajas de cartón o madera hasta en cestas varias.
P1060468

Cajas de cartón

Cajas de madera

Cajas de madera

P1040795

Cestas

 

 Las nomenclaturas,  son grupos de tarjetas dividias en 3 partes; la imagen, el nombre y la definición, que vienen acompañadas del librito de control en el que está todo unido.

Niñas trabajando con nomenclatura de anatomía interna

Niñas trabajando con nomenclatura de anatomía interna

Teniendo en cuenta que hay nomenclaturas de todo lo que nos podamos imaginar ( anatomía interna y externa de vertebrados e invertebrados, partes y clasificación de la planta, partes y clasificación de geometría, todoslos fenómenos geográficos ,etc) es importantísimo matenerlas ordenadas en grupos. Para esto he visto diversidad de formas:

  • Cajas diseñadas para esto:
Caja con cada uno de los compartimentos de la nomenclatura

Caja con cada uno de los compartimentos de la nomenclatura

  • Fundas diversas:

 

Fundas de tela

Fundas de tela

 con compartimentos para las distintas tarjetas

con compartimentos para las distintas tarjetas

Librillos

Librillos

Con cada uno de los compartimentos

Con cada uno de los compartimentos

Fundas de tela plastificada

Fundas de tela plastificada

Con caja del mismo material

Con caja del mismo material

donde se guardan cada una de las partes

donde se guardan cada una de las partes

 

Y solo falta colocar todo esto en las estanterías de manera ordenada , estética y a disposición de los niños.

P1060598

El terror de los mares

Una frase escrita en el salón: “El terror de los mares

Y ahí comienza la imaginación de los niños a preguntarse “¿Quién será?” y a intentar responderlo “El tiburón….”

Y la respuesta está en una cajita. Con gran delicadeza se abre y se saca lo que hay en el interior….. Una estrella de mar.

El terror de los mares

El terror de los mares

“La estrella de mar, yace inmóvil y aparentemente indefensa sobre la arena; podría parecernos un alfiletero  de forma estrellada; sin señales de patas, ojos, boca o garras.

¿Cómo es posible que semejante criatura respire, coma, se mueva, ataque y se defienda? Lejos de ser un pobre y desvalido animal a merced de todo el mundo, es tan fuerte, voraz e implacable, que constituye el terror de cuantos seres pequeños viven en las profundidades.”

Y de aquí surge un mundo de posibilidades de investigación, aprendizaje, interrelación y una nos lleva a otra;

  • Se pueden ver fotos de estrellas, comparar formas colores tamaños, dibujarlas, hacerlas en arcilla, etc.
Fotos

Fotos

Fotos
  • ¿ Y qué son esas palabras: EL TERROR DE LOS MARES? Se hace el análisis gramatica poniendo los símbolos; artículo, sustantivo presposición, artículo, sustantivo.
Análisis gramatical

Análisis gramatical

  • ¿ Y quién habrá escrito sobre estrellas ? Pablo Neruda; la oda a las estrellas
Oda a la estrella de mar; Pablo Neruda

Oda a la estrella de mar; Pablo Neruda

¿Y quién era Pablo Neruda?¿ De donde era?¿ Cuándo vivió?

  • Pero eso del terror de los mares ¿ De dónde viene?¿Qué comen?¿ Cómo lo comen? ¿Sabían que las estrellas de mar saca gran parte del estómago y envuelven a su presar? y así se van viendo todas las partes de las estrellas de mar. Se saca la noménclatura con las imágenes, nombres y definiciones. Esta nomenclatura está en inglés y de una forma indirecta se va aprendiendo vocabulario en este idioma y su escritura.

Partes de la estrella de mar

Y con todo esto se puede hacer una investigación:

  • Trabajo sobre la estrella de mar

    Trabajo sobre la estrella de mar

  • Y la estrella de mar es un invertebrado, y dentro de estos es un equinodermo, pero ¿Cómo comen?¿Tienen esqueleto?¿ Y sangre?¿ Y como respiran?

“Las estrellas de mar tiene  estomago, boca, ano y sus dientes son muy fuertes.Respiran por medio de tubos que recorren todo el cuerpo. Tienen un exoesqueleto calcáreo, esto significa que tienen el esqueleto por fuera.No tienen sangre pero si un líquido blanco que va para todos lados.Su sistema nervioso está formado por un anillo alrededor de la boca. La reproducción es sexual. Hay masculinos y femeninos. Ponen huevos, y de ahí salen larvas que al crecer se convierten en estrellas.”

Fisiología animal de los equinodermos: sostén, sensibilidad, alimentación, reproducción , respiración y circulación.

Fisiología animal de los equinodermos: sostén, sensibilidad, alimentación, reproducción , respiración y circulación.

Más información de la estrella de mar

Y de repente llega un erizo de mar al salón, animal que también es un equinodermo. Y ahí podemos observar cómo se mueve y todas sus partes.

Y llegó un equinodermo: un erizo de mar

Y llegó un equinodermo: un erizo de mar

Pero ¿ Qué tipo de equinodermo es? En la caja china se puede investigar esto. Se van abriendo caja a caja, primero la de los invertebrados, luego la de los equinodermos:

Caja china

Caja china

“Equino” significa espinas, y “dermos” piel, así que significa espinas en la piel. Y ahí se ve que el erizo de mar pertenece a los equinoideos, y este en concreto es el Serpulorbis Purpuratus

Tarjetas de la caja china

Tarjetas de la caja china

Tarjetas de la caja china

Tarjetas de la caja china

  • Salida; Con todas estas investigaciones surge el interés de ir a buscar equinodermos a la playa y a liberar el erizo. Los requisitos para ir a esta salida es haber investigado sobre los equinodermos y traer una autorización escrita por los niños firmada.

Así que en total son 17 niños y niñas los que están listos para la salida. . Pero antes de salir se sientan en círculo y platican sobre la salida: “¿ Cuál es el objetivo de la salida?””¿ Cuales son las normas?”, no separarse del grupo y estar siempre en contacto visual con el adulto. Se hacen grupos, con un responsable entre los niños y se buscan los cuadernos de campo. ” Al llegar vamos a comer y luego en grupos vamos a buscar los equinodermos”

Así que nos vamos a la playa.

A la playa

A la playa

Y en la playa después de comer y prepararnos con bañador, chanclas o lo que necesitemos nos vamos a liberar el erizo. A caminar entre rocas  bien resbaladizas ¡Un ejercicio de verdadero equilibrio!

A liberar el erizo

A liberar el erizo

Y al dejarlo en el agua, lo observamos, pero no se mueve. Y pasa el rato, pero se sigue sin morir. Se debate sobre por qué habrá muerto y una niña propone “¡y si lo llevamos y lo abrimos a ver cómo es por dentro!”

Así que a buscar equinodermos. Vamos con una tabla de la fauna de la zona y así podemos identificar anémonas, caracoles, cangrejos y quitones.

Encontramos quitones

Encontramos quitones

Y buscando buscando, encontramos una estrella de mar pequeñísima que comienza a soltar sus brazos, como defensa ¡Todo un espectáculo!

Estrella de mar

Estrella de mar

Y antes de irnos siempre hay un ratito para jugar en la playa, y escribir el nombre en la arena

y siempre hay espacio para el juego

y siempre hay espacio para el juego

Y quien sabe a qué otros aprendizajes nos llevará todo esto; cómo será el proceso en el que una cosa llevará a la otra. sintiendo, viviendo que todo está relacionado, y cual es nuestro lugar y relaciones con todo eso.

Demos a los niños una visión del Universo entero, pues todas las cosas son parte del Universo y están conectadas entre sí para formar una unidad.

María Montessori

Más información :educación cósmica

El segundo plano del desarrollo: los niños de taller

El 7 de julio pasado la mexicana y especialista Montessori Julie Noriega dictó la charla “¿Cómo mantener los elementos esenciales en la práctica Montessori?”. En aquella oportunidad la experta mexicana sintetizó los principales aspectos de la educación para niños de entre 6 y 12 años y realizó una serie de recomendaciones (algunas propias, otras basadas en experiencias de terceros) sobre cómo trabajar con los menores de Taller. El presente artículo rescata los tópicos relevantes de la charla.    
Por Jorge González
Alrededor de 1948, tras décadas de observar y trabajar con niños, María Montessori elaboró “Los Cuatro Planos de Desarrollo”. Cada uno de estos planos corresponde a una fase de crecimiento particular en la vida de un menor y se basa, lejos de razonesetáreas, en las necesidades y características naturales de los pequeños.
La primera etapa, correspondiente a la infancia, abarca desde los 0 a 6 años, está subdividida y María Montessori la representa como un triángulo invertido de color rojo, por ser una época de grandes transformaciones. Este plano, referido a la educación preescolar, es uno de los campos donde se cuenta con mayor información y experiencia dentro del mundo Montessori. No obstante, la etapa que le sigue, el segundo plano de desarrollo, es una fase donde, a juicio de Julie, aún hay mucho por innovar.
Los niños del segundo plano
Un guía trae un perro San Bernardo, le pone una máscara de gato y luego llama a un niño de tres años: ¿Qué ves? –le pregunta. Y el menor responde: Un gato. Al rato, la mujer llama a otro pequeño -esta vez un poco mayor- y repite la pregunta. ¿Qué ves?El menor le dice: Un perro gato. Unos minutos después la guía llama un tercer niño, ya cercano a los 6 años, y reitera el cuestionamiento: ¿Qué ves? El jovencito, con tono de obviedad, le contesta: pues un perro con máscara de gato.
Esta anécdota, relatada por Julie Noriega durante sus charlas en el CEM, ilustra las diferencias que existen en niños de distintas edades y, más importante aún, da luces de las necesidades disímiles que tienen a lo largo de su crecimiento. En ese sentido, aclara la especialista, “para que un menor pueda satisfacer las necesidades específicas de una etapa debe antes haber desarrollado las del plano anterior”.
En este segundo plano, correspondiente a la niñez, la gran búsqueda de los pequeños es conseguir su independencia moral e intelectual. Es un periodo representado por el color azul, ya que es un tiempo de relativa tranquilidad ubicado entre la infancia y la adolescencia.
A nivel físico, los niños de este periodo experimentan cambios en la dentadura, en el cabello (que se hace más pesado y más lacio) y en el tronco y extremidades, que se alargan y fortalecen; en lo emocional, se muestran menos cariñosos y más rudos que en el primer plano; y en lo social, demuestran un mayor interés por reunirse en grupos, pero ya no sólo para sentirse acompañados, sino para asumir roles precisos, para trabajar en algo común. De hecho, el muchacho que haya satisfecho sus necesidades de pertenencia en la primera fase, aquí se caracterizará por compartir las cosas y procurar el bien de su comunidad.
Independiente de lo anterior, el mayor potencial de estos menores se encuentra en el área intelectual y moral. En la primera demuestran una gran capacidad de abstracción y buscan responderse, con ahínco, el por qué de las cosas. Esto pudo vivenciarloMaría Montessori cuando fallecieron los peces de una escuela; al notar lo sucedido, los integrantes de Casa de Niños centraron su interés en expresar la muerte de los animales, mientras que los de Taller comenzaron a cuestionarse por qué habían muerto. Este ejemplo, ordinario, realza además el interés de los pequeños por la investigación.
En términos morales empiezan a buscar lo que es bueno y lo que es malo, discuten lo que les parece injusto y, aunque suelen ser muy obedientes, esperan argumentos para cumplir con agrado. Por eso, recuerda Julie, no fue extraño que un día su hijo regresara a la casa quejándose de una gran “injusticia” cometida por su guía: ella dijo que sólo cinco niños podían salir, aun cuando ellos eran cinco; y como él fue quien se quedó adentro, exigió saber porqué no podían ser tres, cuatro o seis. Su madre le dio la razón.
Características de un buen Taller
“Un grave error es ver a Taller como una de Casa de Niños grandes”, asegura Noriega. Y es que por mucho tiempo se relacionó la filosofía Montessori con la educación preescolar y se buscó extrapolar dicha experiencia hacia los mayores. Ello no es posible porque, aunque cada niño tiene su propia personalidad, hay etapas características en su crecimiento.
Por eso, al variar en cada plano de desarrollo las tendencias, las sensibilidades y las necesidades del menor, también deben cambiar el ambiente, los materiales y las actividades en que participa.
En ese sentido, cuando un ambiente de Taller es tratado como Casa de Niños se torna ordenado en exceso, estricto y artificial, al menos para un niño que busca tomar sus propias decisiones y lograr una independencia sicológica y ética. Lo mismo ocurre con los materiales, una ayuda didáctica que, de ser copiada de forma idéntica, deja de ser punto de partida de la exploración para convertirse en una traba a los intereses del pequeño.
Para ahondar en el tema la especialista mexicana cita a Camillo Grazzini, experto que brega, a modo de condición, por clases formadas por niños de edades desiguales y por frecuentes salidas de la escuela (no por viajes de estudios esporádicos y bien planeados). Al respecto, fue la propia María Montessori quien recomendó una diferencia etárea de, mínimo, tres años.
Lo anterior implica que Taller puede estar dividido de 6 a 9 y de 9 a 12 años o puede estar formado por un sólo grupo; lo importante, para ambas opciones, es que de existir la división se cuente con el material completo de Taller para cada grupo (y no que se le reste a uno para darle al otro), que haya libre tránsito entre ambientes para los niños de edades disímiles (lo que conlleva requisitos arquitectónicos de la casa y también contextuales, como manejar las puertas abiertas) y que cada joven pueda avanzar a su propio ritmo.
Recomendaciones para el guía
La oruga, al igual que otros insectos, posee una sensibilidad que la orienta hacia la luz. Esta cualidad es muy importante para ella porque le permite alimentarse de las hojas más tiernas de un árbol, que son precisamente las que yacen de cara al sol. Sin embargo, al renacer como mariposa, el insecto pierde esa capacidad porque ya no necesita guiarse por factores de luminosidad.
Con los niños, tal cual comparó María Montessori, sucede exactamente lo mismo. ¿Qué es propio, entonces, de fomentar en el Taller? Una visión cósmica, una valoración de la contribución del hombre a su mundo. Y la guía, que ya posee esa visión, no presionará al menor hacia un conocimiento específico, pues confía en el aprendizaje por añadidura y en la independencia como proceso.
Será un error, por tanto, considerar los materiales como único medio para desarrollar esa filosofía. Porque aunque están científicamente diseñados y es menester aprovecharlos, los materiales no representan el total del “menú”. De ahí que una de las labores del guía sea ofrecer múltiples alternativas al muchacho, tal como en un buffet se ofrece una serie de “cosas ricas” al comensal; si las opciones son escasas, el niño no encontrará con qué saciar su hambre de conocimiento y exploración.
El mismo cuidado debe tenerse con el ambiente, que muchas veces se da por sentado. La no intervención y control del niño redobla la importancia de un ambiente preparado e interesante, aunque no por ello estático. La ley, al respecto, es el cambio continuo; de lo contrario, con los días, las imágenes se transformarán en cuadros bonitos que nadie voltea a ver.
Una actividad simple y relacionada con el potencial del ambiente es la que Julie Noriega utilizó durante sus charlas: pegar en la pared, de forma aleatoria, una serie de preguntas y respuestas curiosas. ¿Cuántas narices tienen las hormigas? ¿Qué tan lejos puede oler el gusano de seda? ¿Qué color es el favorito de los mosquitos? ¿Qué hay más: polillas o mariposas? ¿Cuántas veces puede levantar su propio peso la abeja? ¿Por qué las mariposas tienen colores metálicos? La idea no es que el niño se las aprenda de memoria, sino que, al leer alguna, avive su interés por el tema y busque la respuesta y el “porqué”. En ese sentido, la imagen y la palabra -tan efectivas en la edad preescolar-  requieren ahora de información.
La mantención de los ambientes incluye cada uno de los espacios de una escuela, llámense gallineros, huertas, centro de acopio, corrales, jaulas, terrazas o patios (que deben ser cuidados por los mismos menores). Esto es clave ya que en este plano el salón les “queda chico” a los jovencitos.
En la mesa de observación se pueden colocar insectos muertos, plantas y minerales de diversa naturaleza, para despertar así la curiosidad de los pequeños. A ello se suma la existencia de una mesa donde los niños puedan colocar sus trabajos, en especial las maquetas que tanto les gusta hacer en este periodo.
Dado que el trabajo de los pequeños nace de sus propios intereses, es importante que la guía tenga una gran capacidad de observación y, todavía más, una gran pasión por sus materias; si la guía carece de estas aptitudes, difícilmente podrá captar el amor y la curiosidad que determinado elemento provoca en un niño. En otras, primero es la observación, luego, la planificación de las actividades.
Si bien la vida práctica debe plasmarse en el primer plano, es aconsejable que los niños recién ingresados tengan la experiencia de pelar zanahorias, barrer, limpiar ventanas o bolear zapatos en Taller.
La experiencia de Julie
Julie Noriega es dueña de una escuela Montessori en México y lleva ocho años trabajando como guía de Taller (tiene alumnos de 6 a 12 años en un mismo ambiente). Su experiencia en la educación Montessori dista en algunos puntos de la realidad chilena, pero su método de trabajo conlleva actividades dignas de analizar.
La “rutina” en el Taller de Julie se inicia con un círculo breve, aunque hay días en que los niños se ponen de inmediato a trabajar. En este círculo se ven las grandes lecciones (cada dos semanas, aproximadamente) y de ellas surgen variados temas de interés entre los menores, como los dinosaurios, los volcanes, los números romanos o los animales. También son buenas instancias para tratar lecciones intermedias o historias creadas, como fábulas o leyendas locales.
Tras el círculo se da un tiempo a los jóvenes para que piensen y participen del juego del silencio, una actividad propia de Casa de Niños y equivalente a un “reto” (el de estar callados) para los niños de Taller. Ahí, cada muchacho analiza y elige en qué desea trabajar.
En lo que a alimentación se refiere, cada viernes se diseña el menú de la semana. Los niños eligen los platos de una lista preestablecida y, antes de plasmarlos, preguntan a sus compañeros si pueden comer lo escogido. Después, con ayuda de Julie, anotan en una hoja los ingredientes necesarios y discuten las cantidades aconsejables para el grupo (evitando así, como una vez quiso una alumna, llegar con 20 kilos de poroto). El lunes los jovencitos traen los ingredientes y, a la hora de la comida, se busca un par de interesados en ser los cocineros. Cada cual consume una porción específica (cuando su cuerpo se lo dicta), lava los implementos y los guardan. La única condición: nada de comida “chatarra”.
En cuanto a las salidas, esta experta Montessori ha llevado a sus niños a la montaña, a fábricas, a parques, a universidades e incluso al extranjero. Juntos visitaron un mercado de mariscos y pescados (donde los niños entrevistaron a los pescadores), una comunidad indígena (donde escucharon historias y aprendieron de plantas nativas), una playa virgen (donde ahondaron en el tema de los volcanes, pues salía agua termal de la arena) y un laboratorio (donde una niña estuvo tres horas viendo bacterias bajo el microscopio). No importa el tipo de travesía, siempre son los niños quienes manejan las variables de producción, calculan la cantidad de gasolina por kilómetro, reducen los costos, piensan las colaciones y, algo del sumo importante, analizan las reglas y las consecuencias inherentes al viaje.
Los elementos de estudio y observación son múltiples e incluyen desde plantas hasta animales muertos. Al respecto, una actividad concreta fue la observación de un conejo atrapado por un perro, cuyo cadáver permitió a los niños –a quienes quisieron- aprender sobre el organismo.
A todo esto se suma el trabajo periódico en una huerta hidropónica, en un experimento para purificar agua, en representaciones de personajes históricos, en la mantención de la granja, en talleres de baile y, como se mencionó con anterioridad, en la preparación del ambiente con preguntas y respuestas como “cinco narices”, “11 kilómetros”, “azul”, “las polillas”, “30 veces su peso” y “para ahuyentar los pájaros con el reflejo de la luz”.

 

Salon de taller en Tipai

Un día en Tipai

Estoy en  Ensenada, en la Baja California, en una escuela hecha con material reciclado, a base de trailers, palets, botellas, etc. Y con el  mar de fondo

.

Tipai, con el mar al fondo

Tipai, con el mar al fondo

Además de los edificios de comunidad infantil, casa de niños y taller, hay una sala-biblioteca- taller de piano, una huerta, un gallinero, arenero, pequeño rocódromo, columpios, toboganes, un estanque con tortugas, etc

Huerta, gallinero y salón de taller

Huerta, gallinero y salón de taller

Espacio hecho de material reciclado y botellas

Espacio hecho de material reciclado y botellas

Son alrededor de las 8.30 de la mañana y los niños de taller se bajan del camión que las guías se turnan en manejar, para traerlos por el último tramo de pista.

Camión

Las niñas y los niños van entrando lentamente, algunos dejan sus chamarras en el perchero y se ponen sus zapatillas y en seguida se dirigen a algún material, otros se quedan charlando un rato, pero poco a poco y de una manera muy armónica, cada cual va encontrando su lugar.

P1040400

Salón de taller (de 6 a 12 años)

Unas niñas con mucha delicadeza van a por un tapete grande y lo extienden en medio del salón. Después buscan unos protectores, un papel que por medio de unos ganchos unen al protector, el portalápices y los lápices de colores y goma que necesitan para trabajar. Un verdadero ritual para preparase para el trabajo.

Preparándose para el trabajo

Preparándose para el trabajo

Mientras en la cocina tres niños de diferentes edades se colocan los delantales y buscan todos los ingredientes que necesitan para hacer su pan de elote (maiz). Hoy cocinan con la guía que habla inglés.

Cocinando para todas y todos, y con la mesa ya preparada

Cocinando para todas y todos, y con la mesa ya preparada

Fuera dos niñas y un niño tienen su bandeja con varias tizas y el rayador. El niño y la niña es de los más pequeños, unos 6-7 años y la otra niña es de las mayores, 10-11 años, pero comparten el mismo trabajo. Rayan tizas de diferentes colores, guardando el polvo de cada color en un cuenco diferente delicadamente. Una vez que tienen todos los colores que necesitan, entran adentro a hacer un experimento de geografía, relacionado con la formación y erosión de las montañas. Vierten las tiza rayada de diferentes colores, en capas una encima de la otra, formando una montaña, de manera que el primer color queda abajo y el último que echaron queda arriba. Con una pajita, soplan y observan qué pasa, qué capas se van viendo y lo comparan con la erosión en una montaña. Al terminar ( han pasado más de una hora), hacen un dibujo sobre el experimento y escriben lo que observaron; y limpian y guardan todo el material en su lugar.

Mientras en el suelo, en la alfombra, la guía presenta a un grupo como de 7 niños y niñas las necesidades fundamentales de los seres humanos. Comienza preguntando “¿ Qué necesitan las plantas?¿ Y los animales?¿ Y los seres humanos?” y así por medio de preguntas las niñas reflexionan sobre las necesidades que todos los seres humanos tenemos.

En una de las mesas, un grupo de 3 niños lleva un rato preparando el material de la gran división. Se organizan para traer el material “Tu traes los lápices” y para ver cómo se colocan ” Pon la silla aquí”. Y una vez que lo tienen todo se organizan para hacer la operación; uno dice el número y el otro coloca las cuentas. Y así se la van presentado al tercer niño, que parece que no la había visto antes. Este desde el comienzo, cuando están preparando todo el material, observa con gran atención y a medida que hacen la operación va anotando todo lo que ve.

Preparando la gran división

Preparando la gran división

Y por las mesas, hay niños trabajando solos, o en pequeños grupos sobre temas muy variados.

Actividad por todos lados, suelos, mesas, etc.

Actividad por todos lados, suelos, mesas, etc.

Hay trabajos de gramática, investigación sobre los griegos, collage sobre la necesidad de refugio, trabajo sobre los equinodermos, fracciones, etc.

Trabajo sobre los griegos

Trabajo sobre los griegos

Una niña sentada en una mecedora mira libros;

Tres niñas que han ido a por flores preparan los jarrones que se colocan en cada mesa.

Preparando los floreros que alegrarán cada mesa

Preparando los floreros que alegrarán cada mesa

Un niño va al baño y en el trayecto observa cada uno de los trabajo de los compañeros con los que se van encontrando, acaricia al perro y continúa su camino.

¡Qué rico el huesito!

¡Qué rico el huesito!

Varios niños no encuentran la  lista para apuntarse a comer y lo resuelven buscando otra hoja.

Fuera hay algunos niños trabajando y otros jugando. El juego es variado según el grupo de niños, algunos juegan al pilla pilla, otros juego simbólico, otros buscan hormigas, o experimentan con la arena. Y otro niño, mientras riega la huerta.

A regar la huerta

A regar la huerta

Y en un momento de la mañana llega un erizo de mar al salón.

Y llegó un equinodermo: un erizo de mar

Y llegó un equinodermo: un erizo de mar

Anteriormente varios niños habían investigado los equinodermos, por lo que cuando llegan varios lo observan y empiezan los debates sobre si el agujero que está en la parte superior es la boca o la madreporita. Observan los movimientos de las espinas y el líquido que suelta por ese agujero. Algunos dicen que es sangre pero otros les dicen que los erizos no tienen sangre, sino un líquido transparente; llegan a la conclusión de que ese liquido debe ser que ” se ha hecho popo”. Aunque después nos enteramos que son los huevos del erizo.

Fisiología animal de los equinodermos: sostén, sensibilidad, alimentación, reproducción , respiración y circulación.

Fisiología animal de los equinodermos: sostén, sensibilidad, alimentación, reproducción , respiración y circulación.

Algunos se van a la cancha a jugar al fútbol.

Y así entre trabajo y juego, debates, investigaciones, charlas, comer, organizar, acordar, leer, observar, etc. transcurre la mañana de una manera relajada, armónica y sin ningún tipo de presión, y llega la hora de subir al camión e irse a casa.

Ya no quedan niños, ni niñas en el salón; lo que quedan son muchas posibilidades y oportunidades para disfrutar, aprender y compartir al día siguiente; porque cada día es único en Tipai.